El movimiento es el motor de un reloj. Puede ser mecánico o de cuarzo. Este es el llamado reloj electrónico, que si señala la hora por medio de agujas entonces es un reloj analógico a diferencia de los digitales, que señalan la hora por números. 

El movimiento de cuarzo analógico permite que el reloj tenga una esfera con agujas, con las ventajas de un movimiento electrónico. 

Básicamente el movimiento electrónico analógico dispone de una batería que alimenta a un circuito que impulsa a las ruedas de las agujas del reloj. La regulación de la frecuencia viene dada por un cristal de cuarzo u oscilador, que llega a alcanzar 32.768 herzios a diferencia de los mecánicos cuya máxima frecuencia es de 5Hz. Esto convierte a los mecanismos de cuarzo mucho mas fiables en exactitud que cualquier reloj de movimiento mecánico.

Asimismo el precio de estos movimientos es inferior al de los movimientos mecánicos y de un tamaño bastante reducido. Ello permite que si un reloj de este tipo se estropee, sea mas barato el cambio de movimiento que su reparación. 

No cabe duda que tecnológicamente es mucho mas avanzado que un reloj mecánico. La fiabilidad y el tamaño permiten fabricar componentes muy pequeños.

El problema actual es la sostenibilidad. Las pilas de litio, aunque contaminen menos, no son comparables a un reloj mecánico, que no tienen este tipo de baterías. Su fuente de energía es mecánica, sea manual o cinética. 

Los amantes de los relojes mecánicos no aprecian este tipo de movimiento. Por contra, los amantes del diseño y de la funcionalidad es el que prefieren. No es óbice que el movimiento mas vendido sea por mucho el de cuarzo.