¿Desaparecerá la profesión de relojero?

Aparecen muchos artículos sobre el futuro de las profesiones, y en concreto, de las artesanas en diferentes medios. Todos ellos coinciden que a la profesión de relojero le queda muy poco tiempo de vida. Claro que estos medios no son suizos, porque ellos defienden el origen de la industria relojera suiza. Las grandes empresas están llenas de grandes profesionales que han desempeñado su labor a lo largo del tiempo en pequeños atelier de relojería, con lo cual aprovechan sus conocimientos para ponerlos en práctica en el diseño y fabricación de relojes. Quién si no es el relojero el que está en contacto con el público y sabe de los gustos y los problemas que derivan los diferentes mecanismos de relojes, incluso la funcionalidad de los mismos.

Diferente perspectiva se muestra en diferentes países donde el diseño y la fabricación de relojes no está tan extendida. La profesión de relojero en España se aprendía anteriormente en los talleres de relojería como un artesano mas. Muchos de ellos traspasaron sus conocimientos a sus hijos, pero actualmente la profesión de relojero se puede estudiar por formación profesional como en el Instituto de micromecánica de La Merced en Barcelona. Allí se siguen inscribiendo alumnos y muchos de ellos salen con trabajo.

Si bien es cierto que la relojería tal y como se enseñan en esas escuelas está basada en los relojes mecánicos y como ya hemos dicho, el mercado de los relojes mecánico es mucho mas reducido que el de los relojes de cuarzo.

Como todas las profesiones actuales, la profesión de relojero ha cambiado mucho con la introducción de las nuevas tecnologías. Por ejemplo en Suiza se les enseña a utilizar un programa para comprender la cinemática y la construcción de movimientos llamado Tellwatch. Si bien aquí no tiene cabida salvo que en un futuro lo introduzcan en La Merced, aquí el panorama tiene que cambiar en los próximos años.

Los cambios que se avecinan serán:

1- Economía colaborativa. Muchos clientes podían compartir sus relojes y dejarlos en alquiler dentro de los talleres de relojería. El concepto de propiedad está cambiando y también el de los relojes.

2- Consultaría a nuevas marcas de fabricación de relojes. Actualmente muchas marcas están desarrollando sus relojes fuera del marco relojero suizo. Eso implica no solo hablar con el diseñador sino con el relojero y su experiencia por años trabajados dentro de la profesión.

3- Cursos y talleres de aprendizaje en el funcionamiento y mantenimiento de movimientos y cajas de relojes, como cambios de pila, de correas incluso de O-ring, creando una afición, además de estar en contacto con la gente.

4- Venta de piezas al por menor de piezas de relojería.

5- Servicio técnico de marcas aunque sean de low cost. La mayoría de la gente le tienen aprecio a un reloj aunque sea de bajo coste. Son regalos de personas queridas y no es tan fácil desprenderse de un reloj que contiene una carga emocional.

6- Escaparates físicos para cualquier clase de marca, sin necesidad de tener un stock obligado por la marca. Con el auge de la venta de las marcas en internet, en muchos casos estas se verán obligadas a ampliar los horizontes de distribución y considerar a cualquier espacio físico un potencial distribuidor.

7- Continuar con los servicios de siempre, ya que hay muchos relojes vendidos en el mercado y será muy difícil que no se busque un mantenimiento.

Por tanto el futuro pasa por una reconversión y amplitud de miras. El tiempo nos dirá si estamos equivocados o no