Diferencias entre el molde y el prototipo en la fabricación de relojes.

Un molde es una pieza con el interior hueco y contorneado para dar forma a otra pieza en su interior. Es un negativo de la forma final de la pieza que se quiere construir. El molde puede ser construido en diferentes materiales. Desde la arcilla, el polvo cerámico, la silicona, hasta los aceros blandos y se fabrica por medio de diferentes procesos como el fraguado rápido o la mecanización o la electroerosión. Por lo general, se utilizan para medias y grandes series de fabricación de relojes, aunque es mas rentable en las grandes series.

A partir del molde se pueden utilizar varios procesos de construcción para fabricar relojes, como la microfusión de metales, el colado al vacío de poliuretanos o resinas o la estampación y embutido de metales. En este caso al molde se le llama troquel o matriz, que servirá para conformar una silueta o forma básica del elemento a fabricar. Esto se utiliza para la fabricación de grandes series de relojes y en concreto de cajas de relojes. Para la fabricación de estos troqueles se tendrán en cuenta las propiedades de embutido del material así como la fuerza y presión que deben de soportar con las prensas hidráulicas.

El prototipo es la fabricación desde el principio de un reloj con todos los componentes, que puede ser con el movimiento o con un calibre previamente elegido. Los demás componentes se adaptarán al diseño propuesto y no se fabrican en serie. Por tanto, no es preciso ningún tipo de molde salvo que las correas sean de piel o caucho colado y que no sean de catálogo. El troquel para las correas de piel suele ser barato así como un molde de silicona para una correa de caucho autopolimerizable al frío.

Las diferencias son:

Los moldes son más caros de fabricar, ya que los talleres de matricería emplean bastante tiempo en conformar la matriz, sea por mecanizado o por electroerosión si es para metales o cauchos vulcanizados. Un prototipo completo con diseño desarrollo y fabricación puede salir más barato que un molde, por ejemplo para inyección de plásticos. (se descarta el tema de la fabricación en China porque los precios pueden ser mucho más bajos pero de calidad dudosa).

Para fabricar moldes en una empresa que hace relojes necesita una prensa automática de 150 toneladas para matrices de acero y un torno CNC. Eso supone un gasto aparte, ya que las piezas embutidas como futuras cajas de relojes para que sean rentables deben de ser producidas en grandes series con tornos mejor que fresadoras.

– Para realizar un prototipo de un reloj basta un buen centro de mecanizado vertical, donde se podrán manufacturar todas las piezas que sean necesarias del reloj. Además se pueden conseguir formas complejas de relojes, que con el torno tiene sus limitaciones.

– Se necesita más personal en una fábrica de relojes que incorpore la estampación y el troquelado en sus servicios. Por lo tanto, la mayoría de las empresas buscan que la matriz sea proporcionada por una empresa externa. Eso es un problema ya que es difícil encontrar una buena empresa de matricería para relojes que este bien de precio y con calidad suficiente. Se puede conseguir en Suiza, pero son precios muy altos además de depender de los controles de aduana y los tiempos de los suizos. Ellos siempre prefieren a empresas autóctonas y muy grandes pedidos, aunque visto lo de la última EPFJ puede que esto cambie en un futuro.

– La ventaja de un molde es que si ya se ha empleado con anterioridad, como en el mercado chino de relojes que están repletos de todo tipo de moldes, puede salir muy baratos para empresas que empiezan a salir al mercado y no quieren hacer un diseño nuevo de reloj. Para diseños nuevos de relojes solo cabe la fabricación de prototipos.

– Los moldes no se pueden alterar, en cambio el prototipo de un reloj tiene un amplio recorrido de mejora.

Nosotros preferimos fabricar los prototipos de relojes y series cortas en nuestro workshop de Alcoy, ya que construimos todas las partes del reloj y el cliente puede valorar el nuevo diseño del reloj desde el papel hasta la fabricación final. Además, se puede comenzar el prototipo puede ser hecho de formas, con acrílicos y espuma, continuando hasta los prototipos finales totalmente funcionales tanto a nivel estético como a nivel de usuario. Series muy cortas permiten que los prototipos puedan ser testados por un pequeño número de clientes o usuarios, que serán interactivos con la mejora del diseño. Los prototipos o los relojes así fabricados siempre mejoran y nunca se puede decir que se han terminado.