La web de la Fédération Horlogére suisse ha publicado los resultados de las exportaciones de relojes suizos y no son nada alentadores. Han disminuido un 1,4% en relación al año pasado, con una tendencia a disminuir el próximo año. Solo se incrementa un poco el mercado de relojes de metales preciosos, pero los aceros de 200-500 euros tienden a una baja muy significativa. Debe de ser preocupante ya que la industria relojera suiza mueve mucho capital, sobre todo con pequeñas empresas que trabajan en régimen de outsourcing.

En el estudio realizado dan un esbozo del mercado global de relojes, donde se confirma también la baja de las exportaciones del mercado chino, hasta un 38,5%, mientras que otros mercados como el americano, el japonés, el alemán o el francés crecen cada uno hasta valores superiores al 10 %.

Si bien la subida de las exportaciones en el mercado americano se deberían a los smatwaches de Apple, la explicación de los otros mercados no sería tan fácil. Japón, Francia o Alemania fabrican relojes de tanto de acero como de metales preciosos, pero no de bajo precio como el mercado chino. La subida tan significativa se debería mas bien a que los consumidores empiezan a estar cansados de los relojes de gama media suizos, todos ellos muy parecidos sin nada mas que ofrecer. Un reloj alemán de gama media en acero suele ser un reloj de tipo táctico, mientras que los relojes franceses introducen algo mas el diseño o alguna variante que los hace mas atractivo.

Con respecto a España, las cosas no han cambiado. La crisis continúa para los artículos de lujo y solo se venden relojes muy baratos procedentes de China. Los nuevos negocios de Internet se inclinan por este tipo de reloj barato entre 30-40 euros ya que es el único que puede ser asequible al nuevo joven consumidor. Los jóvenes no llevan reloj, pero les atrae como complemento no por su funcionalidad. Por tanto, es un mercado atractivo y en auge para los próximos años, aunque en poco tiempo alcanzará la saturación.