Es bastante común que las empresas chinas en general y las que proveen relojes a Europa sean bastante inconsistentes a la hora de ofrecer calidad. Cuando parece que han alcanzado una cota de calidad óptima, vuelven a las andadas. El cliente europeo recibe unas esferas en mal estado o unas correas para nada similares a las del anterior pedido.

La causa del problema la analiza Renaud Anjoran en su página de consultoría de mejoras de la fabricación en China. Expone cuatro razones del asunto:

Falta de pensamiento en el proceso. Quiere decir que los empresarios chinos solo atajan los problemas al final de la línea de montaje, sin importarles mucho la mejora. Saben que hay que mejorar alguna cosa pero no ponen los medios para cumplir los cada vez mas exigentes niveles de calidad.

Falta de enfoque en las cosas que deben de ser importantes. Factores que deberían ser importantes y no se cumplen son; proveedores confiables, equipo y maquinaria adecuada, operarios capacitados, instrucciones de trabajo claras, por último mantener una disciplina de trabajo

Falta de sistematización del producto. El producto desde que empieza a ser fabricado hasta que es ensamblado pasa por muchas etapas. Si no existe un proceso de calidad y control en cada etapa, al llegar a la etapa de ensamblado puede que el empresario intente ajustarlo al máximo en lugar de comprobar cuál es la etapa donde se producen los problemas de fabricación.

Falta de gestión. Ello implica que el empresario desatiende las diferentes etapas del proceso de producción, desde el diseño hasta las percepciones del cliente. Ello implica una falta de mejora continua del producto.

Con respecto a los relojes fabricados en China, el problema se agrava ya que la mayoría de proveedores son empresas de ensamblaje y no fabricantes directos. Las ensambladoras encargan los diferentes componentes a diversos proveedores, cada cual mas inconsistente. Además estas empresas fabricantes están teniendo grandes problemas con el gobierno chino, que cada vez les exigen mayor control en el proceso de fabricación con respecto a la contaminación. El problema se agranda cuando los mismos trabajadores exigen mayor salario o mejores condiciones de trabajo, asunto que no pueden mantener muchas empresas que operan en Shenzhen, Guangzhou o Dongguan. Muchas de esas empresas quiebran y desaparecen, con lo que las ensambladoras tiene que cambiar constantemente de proveedores sin poder mejorar la calidad y continuando con la espiral inacabable de un producto mal terminado.