Hace un año la noticia de que las agencias de viaje suizas cobrarían 50 euros por dar un presupuesto de viajes al cliente generó una gran controversia en España. La gente estaba dividida aunque predominaba la posición contraria. La razón era porque las agencias estaban cansadas de que muchos clientes fueran de la competencia o que estuvieran buscando una referencia para enseñar a la competencia para conseguir algo mas barato o simplemente por no tener nada que hacer. Aunque se les devolvieran esos 50 euros, la gente en España no les sentó muy bien.

El problema es similar en una empresa que se dedica al diseño, desarrollo y fabricación de relojes. No es lo mismo pedir un presupuesto de un producto estandarizado, que un producto donde hay que recabar información y hacer alguna composición para mostrar al cliente. Entonces la respuesta es: depende.

Si el reloj es simple, de catálogo, donde no haya que hacer ningún tipo de composición y sketch, y el presupuesto se pueda dar por teléfono, no es necesario pedir ni cobrar nada por este simple hecho. Muchos de los posibles clientes son de este tipo, pero la cosa se complica cuando es necesaria la búsqueda de información y posibles proveedores para dar un presupuesto. Si el proyecto es nuevo y se requiere algún tipo de movimiento especial, nuevos tipos de cajas, alguna composición adicional, eso hay que pagarlo. Algunas veces, se tarda dos horas en redactar un presupuesto oficial de la empresa. Hay que tener en cuenta que este tipo de documento es vinculante a una venta y es un precontrato, que de ser aceptado, tiene un carácter legal

Hoy en día posiblemente lo más importante es la información y eso tiene un precio. No es lo mismo ir al estanco o a la tienda de la esquina para comprar alguna cosa, que pedir un reloj que hay que diseñar y construir. Además, está el hecho de que los nuevos productos que se demandan presupuestar, como los wearables, usan tecnología difícil de encontrar aquí en España y en muchos caso hechos a la medida en cuanto el uso que se les va a dar. La incorporación de componentes electrónicos, marcado de CE, la aplicación a diseñar, la programación de este tipo de producto, necesita un tiempo para recopilar la información y plasmarla en un documento oficial de la empresa.

Con este tipo de acción, pagar por un presupuesto, no cabe duda que el que sale ganando es el cliente. En primer lugar, si es de la competencia saldrá beneficiado ya que tendrá información de primera mano sobre el producto que él mismo vende y posiblemente abaratará los precios. En segundo lugar, si es un cliente que busca precios, tendrá una gran información para poder negociar con otro posible proveedor, desde una perspectiva sólida y con conocimiento del asunto. En tercer lugar, es importante que el cliente comprenda lo fundamental que es la información, que forma parte de los bienes intangibles de una empresa, el saber hacer. Diseñar y desarrollar es la premisa de una buena planificación para que permita una alta calidad en la fabricación