Los movimientos mecánicos de los relojes pueden parecer caros para la mayoría de los usuarios de relojes. Son mas apreciados dentro de un sector determinado de clientes, que aman ese tipo de mecanismos y que prefieren la funcionalidad al diseño. Para este tipo de target, que conocen muy bien el rango de precios y el valor que ofrecen este tipo de movimientos no les parece caro.

Antiguamente y antes de la llegada del cuarzo, la maquinaria mecánica era la base de todos los relojes que se fabricaban. El reloj mismo era un artículo de lujo, ya que era bastante complicado realizar tantas piezas y fabricadas de un modo artesanal. Con la llegada de la división del trabajo en los ateliers introducida por Daniel Jean Richardt, se incrementó el número de piezas vendidas pero no bajó mucho el precio debido a la amplia demanda que tenía este tipo de artículo. Con la llegada de la economía de escala los precios de los mecanismos de relojes bajaron considerablemente y son bastante asequibles dentro del amplio mercado en que se mueven.

Hoy en día los grandes fabricantes de movimientos mecánicos son Suiza, Japón y China con una calidad bastante alta a nivel de prestaciones., aunque los movimientos chinos todavía están lejos de tener una perfecta terminación. Los movimientos suizos son los que están mas que probados, ya que llevan en el mercado desde que apareció la relojería, con lo cual tienen bastante experiencia de su fiabilidad. Los movimientos japoneses mecánicos son los preferidos de los servicios técnicos, ya que no suelen dar problemas y las piezas son fáciles de conseguir, no como los suizos que es un monopolio.

Con respecto a los movimientos chinos hay una amplia variedad de ellos en el mercado, pero paradójicamente los mejor acabados son los “fake” o falsificaciones de los movimientos suizo y los mas caros. En alguna ocasión hemos podido hablar con un fabricante de este tipo de movimientos y se jactaba que un movimiento de los que ellos hacían solo sería detectado como falsificación por el operario suizo de la máquina que lo fabricaba. Eso tiene su sentido, ya que cuando se corta la pieza, esta puede cambiar de color dependiendo de la temperatura que se produce al cortarla. Es un factor difícil de controlar en un operario joven chino, a diferencia del mas experimentado operario suizo.

Un “fake” de un movimiento suizo puede alcanzar en el mercado hasta 70 euros mientras que el auténtico suizo ronda por los 120 CHF. Incluso los clones, que no son falsificaciones de los relojes suizos, no alcanzan este precio. Los clones son mecanismos que son fabricados por empresas chinas a partir de los planos liberados de movimientos suizos. Son muy parecidos pero bastante diferentes a os ojos de los expertos, y sobre todo, no alcanzan niveles de calidad de terminación propios de la industria relojera suiza.

Posiblemente los mecanismos mas fiables y con una relación calidad precio mas equilibrada son los japoneses. Son los mas baratos del mercado, pero con una calidad de acabados muy a la suiza y además con una fiabilidad mayor. Puede que para nuevas marcas que se quieran introducir en el mercado y ampliar su target, sería la mejor opción a tener en cuenta, sabiendo que hoy en día la mayoría de los nuevas marcas de movimientos suizos tienen procedencia china, aunque se terminen y monten en Suiza.