Hasta ahora, solamente las relojerías de muy alto nivel se atrevían a hacer sus propios relojes. Cuando nos referimos a hacer es diseñar un reloj con su propia marca,  que suele ser la misma que utiliza la relojería. Ese diseño lo mandan a un fabricante de relojes, que solía ser suizo y por el elevado precio para su fabricación, solo estaba al alcance de pocas joyerías. Pero con la deslocalización de la industria relojera la situación ha cambiado bastante. 

Hoy en día la fabricación de relojes está al alcance de todas las joyerías y relojerías que quieran desarrollar su propia marca. Nadie mejor que una relojería, que sabe de un modo directo las preferencias del mercado, para diseñar un reloj al gusto del cliente con su propia marca. 

El problema que tienen las joyerías y relojerías es que están a merced de las grandes marcas o de los grandes grupos, que les obligan a quedarse con un mínimo de modelos y relojes con la incertidumbre de que sean vendidos. Salvo las marcas suizas mas conocidas, el relojero medio tiene dificultades de vender las marcas medianas en todo su stock. Para que sea rentable una marca tiene que sacarse de encima todas sus existencias y ofrecer novedades casi al mismo tiempo de haber vendido la mercancía almacenada. Eso ya no ocurre en la mayoría de las joyerías y relojerías de gama media y baja y mucho nos tememos que incluso en las que venden las más conocidas marcas suizas.

Las ventajas de diseñar y dar a fabricar la propia marca son muchas. Por ejemplo, el joyero/relojero sabe el modelo que prefieren los clientes de un modo muy directo y lo puede ofrecer a mejor precio que cualquier marca española o suiza. Al ser él mismo distribuidor de su propia marca no tiene que pagar a nadie salvo al fabricante. No está tan sujeto a depender de varias marcas y modelos, salvo las que quiera él mismo vender a sus clientes. La inversión es menor y a la mercancía se le puede dar toda la salida para poder comprar otro modelo con una tendencia mas cercana al cliente de la joyería/relojería. 

Claro que obligaría a muchos relojeros/joyeros a tomar decisiones dentro de un campo donde no estaban acostumbrados a entrar, que es en el diseño y en el análisis de necesidades. La mayoría de las tiendas en España compran lo que les ofrece el comercial como la novedad de la próxima primavera o verano. Ordenan lo que se puede vender y punto. Por ese motivo, nosotros en wec-design tenemos un departamento para valorar las necesidades del cliente para su propia clientela. 

Creemos que una buena opción sería que las joyerías/relojerías pudieran vender directamente sus relojes-marca a sus clientes. Sería una manera de minimizar el riesgo de mercancías almacenadas y pasadas de moda, ya que estarían muy al tanto de la tendencia para poder dar salida a ella. Incluso con vender una parte de la mercancía podían tener beneficios, sin necesidad de deshacerse de toda esta. 

En wec-design creemos que un gran mercado de la venta de relojes está en las joyerías, que conocen los gustos de los clientes y pueden ser competitivos con las demás marcas, ahora cuando el reloj se está personalizando tanto en los gustos, y la marca pasa a ser algo más personal.